viernes, 9 de abril de 2010

María -Pilar

María-Pilar


María: Su sonrisa al natural denota sinceridad.

Pilar: Cuesta adivinar la sonrisa, en esa cara artificial.

María: Su cintura de mujer exhibe con altivez, unos rollitos asoman y un
Poquito de flacidez.

Pilar: Su cintura de avispa revela, años sin probar, ni chocolate ni azúcar,
Prohibido comer pan, ni desayunos familiar acompañados con crosoaint.

M: los pechos un tanto caídos, aún logran euforizar a su querido, que se los sabe acariciar.

P: Hermosos pechos turgentes, que muestra con desenfado, ya que es bueno que se vea por lo que se ha pagado tanto.

M: Un poco de celulitis, en esos glúteos bonitos, que cubre con un pantalón elegante y remerita.

P: Pantalón ajustado que marca bien el implante, no vaya a ser cosa que llame atención solamente por delante.

M: Ella sabe que en la amistad no se discrimina  la edad.

P: Las busca de menor edad, es preciso imitar la forma de comportar, al una década restar.

M: Siempre llega a las reuniones, dispuesta para ayudar, se la cuenta entre las primeras en arribar.
P: Entrar a último momento, como una entrada triunfal, así estando todos, son más ojos para mirar.

A los cuarenta se casaron  por igual.

Pilar, con novio de peluquín
Casa, yate, coche
Y pastillas para el amor.


María con novio
Quince años menor
Músculos, moto, besos
 Y todas las noches... dos.



Viviana Monjo Rizzola LLorens
http://meropis.blogspot.com

jueves, 11 de marzo de 2010

El vestido

Me obsequiaron un vestido con estimulantes y vibrantes colores, carga el amarillo de la sabiduría, el azúl del cielo en lo mental, el rojo de la pasión y el enojo, el negro de los duelos y lo oculto, el blanco del alma.
No por pobreza, lo uso a diario, no tengo alternativa.
Aprendí a quererlo, a cuidarlo, a sentirlo con obstinada inteligencia, verdaderamente Mio.
Cada mañana lo observo, me detengo en el rumrum de algunos de los colores, que me recuerdan si amo, si sufro, si reflexiono o me enojo.
Con el tiempo sus colores perdieron algo de vitalidad, pero vibran aún y así será hasta que ya no le queden hilachas.
Paso a paso, lentamente, me miré en el espejo y sonreí.
Aún es bello, y luce bien es cierto que en algunos lados se ha descocido, de tanto ajustarlo y ensancharlo de acuerdo al día, a la ocasión.
No se si el modelo me dio personalidad o yo le di personalidad al modelo, entre el primer paso; el amor y sexualidad gozosa, entre la primera palabra; conocimiento, disciplina estéril y sabores rancios.
Fantasmas de mi imaginación, fusionaron al vestido con mi espíritu, así que me aferré a Él, con miedo e inseguridad.
Hasta que comprendí que misterios se articulan.
Algún día colgaré el vestido y ahí quedará hasta que se desintegre, nadie más lo usará, nadie más lo gozará.
Y yo seré como la copa que aún rota y sin forma perdura en la idea d copa.
Sin vestido y sin forma seré lo que plasmé.
Hasta tanto…y mientras tanto bienvenida vida, que vibra en los colores de este vestido que me regalaron en cuerpo, cuando nací.

Vivi

miércoles, 17 de febrero de 2010

.Relato corto: Tema violencia de género

Extraño a mi mami…

Uf!!! Tengo hambre, cuando viene mamá y papá a buscarme, hace mucho que estoy aquí….
No conozco a estas personas, me da ganas de llorar, entran y salen.
La señora de cabello rojo me hizo hacer muchos dibujos, me dio lápices de todos colores y me trajo unos crayones bien gruesos, pero…ya me aburrí de dibujar.
El Sr. Alto, Víctor, me acuerdo del nombre porque mi primo, el que es más grande y tiene novia, se llama así, me preguntó muchas cosas y anotaba en un cuaderno,  del mismo color de la mesa, verde.
Este cuarto es lindo, hay muchas cosas para jugar y me prestan todas, hay una gran ventana, pero yo no veo para afuera, ¿Habrá otra cerrada del otro lado?
Hay una puerta, cuando quise abrirla una señora gorda sentada del lado de afuera, me dijo:
-Entrá y pórtate bien, que ya vienen a buscarte-.
Pero…todavía no vinieron.
Extraño a mi mami, la quiero mucho, aunque ahora que nació mi hermanito, está mucho con él, ella dice, que como ya voy a ir al jardincito, es que estoy grande y tengo que ayudarla, a veces tengo a mi hermanito en brazos, pero es más chiquito que el muñeco de mi prima Natalia, ese, muñeco sucio que lleva a todos lados y dice que es su hijo.
A veces voy hasta el almacén que hay en la esquina a comprar algo, yo ayudo, soy grande.
Mami llora mucho, es que mi papá le grita, y aunque ella se porta bien le pega, yo también lloro cuando la veo así, pero…mi papá me grita y me manda a dormir, aunque sea de día.
Él le pega con las manos o con un palo que mami usa para la masa, la otra vez, le salió sangre y lloró fuerte y el siguió pegándole, no dije nada porque no quería irme a dormir.
Miraba,  con la puerta entre abierta, me mordí el labio y a mi también  me salió sangre.
A mi papá no lo quiero, bueno… un poquito, solo cuando me lleva al monte a buscar castañas,  no todo el tiempo, porque grita mucho y mi mamá llora.
Los otros días, mami  se fue a  tender la ropa, al fondo de la casa, me despertó mi hermanito que lloraba, estaba en la cama de mamá y papá, mamá no lo escuchaba, porque sino hubiese venido corriendo, lo miré, pateaba y no dejaba de llorar.
Tomé el palo de la masa y le pegué y le pegué, le salió sangre, pero yo le pegué hasta que se calló.
Me volví a dormir, hasta que unos señores me trajeron aquí.
Extraño a mi mami, la quiero mucho, a mi papi no tanto, solo a veces.
 Vivi.

lunes, 1 de febrero de 2010

cadena alimentaria

Cadena alimentaria

El rico se come al pobre.
Mueve la rueda el del medio.

Amasa el pan el pobre
Que el del medio compra
Y el rico vende.

A la guerra va el pobre
Que el del medio paga
Y el rico inventa.

Cree en milagros el pobre.
El del medio duda.
Y el rico
Quieren que crean
Que el cree.

Si es esto justo…
Yo no lo sé
Pregúntale al lobo, la gallina y la lombriz.



jueves, 28 de enero de 2010

                              Relatos cortos

                                 20 figuritas

Mi mamá me despertó a las siete, como todas las mañanas para tomar el desayuno juntas, peinarme, cabello recogido, bien tirante y llevarme a la escuela. La noche anterior, revisé mi cartera de colegio y la puse en orden, como lo hacía habitualmente,  le había sacado punta a mis lápices, hice la tarea, cambié el cartucho a mi lapicera, puse un secante nuevo dentro de mi cuaderno que mantenía prolijo, sin mancharlo, ni doblar las hojas, mientras iba completando los renglones con cuentas, gramática y dibujos. No olvidé poner mis figuritas, algunas de las cuales intercambiaría con mis compañeras.

Mi hermano, que tenía seis años aún dormía,  yo desde mis ocho años, sentía cierta animosidad hacia él que suponía no tenía ninguna responsabilidad.
Las horas que transcurrían en la escuela  eran un bálsamo para mi, me agradaba aprender, mi curiosidad ávida hacía que prestara atención y lo disfrutase, además era el lugar donde estaba con mis pares y no tenía que escuchar los problemas de los adultos, que casi siempre lograban ponerme triste. Mis padres se habían  separado recientemente, vivíamos con mamá y los abuelos, eran tiempos de cambios que a todos nos tomaron por sorpresa, los adultos se movían en la confusión y mi hermano y yo nos sentíamos desamparados, por lo tanto, la escuela era mi refugio.

Toca el timbre, la señorita abre la puerta, momento de recreo, algunas chicas comienzan a jugar al elástico, día a día, perfeccionábamos los saltos, yo aún no lograba el más alto, que era cuando mis compañeras  llevaban el elástico a la altura de sus cinturas. Otras juegan a la rayuela, conversan o intercambian figuritas y ahí estaba yo, mirando asombrada esas estampas con brillo, hermosas, mi tía Alicia(hermana de mamá) me había regalado una plancha de  pequeñas figuritas, había de todos los tamaños, las más codiciadas las grandes, para hacerse de una de ellas, había que comprarlas ( lo cual no estaba al alcance de mi mamá que aún no tenía trabajo, el abuelo era por ese entonces el único sostén)  o cambiarla por unas cuantas más chicas, deseaba tanto esas figuritas…aún recuerdo sus dibujos, bebés,  indios, elefantes, tigres, damas antiguas, caballeros  y otras, todas de vibrantes colores.
Llegué a entregar diez papeles de alfajor plateado por una figurita grande, hacerle una prueba de matemática a mi compañera de banco a cambios de una, agudizaba mi ingenio, quería poseerlas.
Llegábamos a fin de año, a fin de curso, se acercaba mi cumpleaños que es en diciembre, estaba feliz había logrado veinte figuritas de las grandes, las guardé amorosamente en un libro, cada una entre dos hojas, orgullosa se las mostraba a todos, era mi tesoro, me había llevado casi un año reunirlas, todos los días las miraba, sentí que fue el primer desafío que atravesé sola, sin ninguna ayuda.

El día de mi cumpleaños, la abuela y mamá me prepararon un chocolate con torta para nosotros y unas pocas amigas e invitaron a la hermana de papá ,tía Beba, que era viuda y a sus hijas, mi prima mayor de once años y la pequeña de solo uno.
Le mostré a mi tía mis figuritas, mientras le contaba como las había conseguido, mi prima que también las coleccionaba y había traído las suyas, quería cambiármelas, que disparate, no tocaría ninguna de ellas, las veneraba, solo accedí a mostrárselas nuevamente, se había encaprichado de tal manera que le pidió dinero a su madre para comprármelas, no entendía lo que yo sentía y no aceptaba mi negativa.
Guardé el libro con las figuritas en el cajón de mi mesa de luz y continué jugando.

Por la noche antes de acostarme, tomé el libro para mirar mis figuritas…no estaban, enloquecí de dolor lloré y lloré, mi prima le había dado el dinero con el cual pretendió comprármelas, a mi hermano a cambio de que se las entregase.
Los adultos  minimizaron lo sucedido, nadie se ocupo de que me fueran devueltas,  mi corazón estaba destrozado.

Hoy mi hermano y yo estamos cercanos a los cincuenta años, él es un empresario que ha sabido hacer de cada situación una oportunidad y si la oportunidad esta presente él es el primero en verla, yo soy una emprendedora de éxito, ambos nos profesamos mutuo cariño y admiración y  aún, guardo aquel libro donde atesoré mis figuritas.

Estamos en diciembre, hace dos días mi hermano me llamó por teléfono para saludarme y conversar un ratio; él y yo estamos cercanos a los cincuenta años, él es un empresario que ha sabido hacer de cada situación una oportunidad y si la oportunidad esta presente él es el primero en verla, yo soy una emprendedora de éxito, ambos nos profesamos mutuo cariño y admiración y  aún, guardo aquel libro donde atesoré mis figuritas.

Mientras charlábamos, me preguntó,  que quería de regalo para mi cumpleaños, le respondí;
20 figuritas.

lunes, 25 de enero de 2010



Ilusión…

La mariposa vive un segundo.

El hombre  un minuto.

El planeta una hora.

La galaxia una semana.

El universo un mes.

Todo es ilusión.

Todo es aparente

Hasta la ilusión de la ilusión

La creamos en nuestra ilusoria mente.

sábado, 23 de enero de 2010

Renacer

Caer en el abismo del alma
hasta la máxima profundidad.
Conectarse a la energía
del espiral ascendente
hacia la explanada
de la materia
y renacer.

martes, 19 de enero de 2010

cambios


A veces...suelen cultivarse, por defecto, la apatía y la ignorancia, es posible cambiar esta estéril disciplina, con una brisa refrescante a nuestra alma.

Porque Meropis?

Alejandro Magno en su obra,  La Meropis, (más allá del océano).




He cruzado ya todos los mares.
He seguido la recta de mis pensamientos
en lacontinuidad de los días.
A veces me he extraviado
entre pasiones y suspiros.
Hoy el lucero vespertino
es mi guia,
el deseo y el amor mi camino,
en el círculo perfecto que es la vida.


Mas allá de los océanos.


Queridos amigos, estoy intentando sumarme con esta herramienta a la comunidad, estoy aprendiendo...


Vivi.